A NIVEL PSÍQUICO CADA UNO CAVAMOS NUESTRA PROPIA TUMBA
Es importante hacernos una idea
clara, de que tan solo nosotros mismos podemos modificar o transformar nuestras
propias existencias. Nadie mas que uno mismo, puede darle la vuelta a cualquier
situación o experiencia que viva, siempre y cuando tiene las herramientas
necesarias para poder hacerlo. ¿A que me refiero, con las herramientas necesarias?
A todas esas energías, o valores que una personalidad va adquiriendo a lo largo
de su aprendizaje. A ese adentrarse hacia el interior y darse cuenta de que,
por mucho que nos digan o nos quieran hacer ver la última decisión de nuestras
propias existencias, la tiene uno mismo.
A medida que vamos graduando la versión
de si mismos, comprendemos que cada experiencia nos hace adentrarnos en una impresión
dentro de la propia polaridad. Tal vez nos adentramos hacia la parte mas negativa
de si mismos, (debido a que no se han cumplido nuestras expectativas y claro
esta nuestro ego, necesita que estas se cumplan) o bajo una decepción tan grande
que no existe mecanismo, sino a través de un aislamiento total de la realidad
en la que vivimos, que nos haga alejarnos realmente de esa impresión o creencia
a la que nos aferramos. Toda creencia se genera a través de una carga energética,
y esta es la que irradia hacia nosotros.
Dentro del grado o nivel en el
que nos encontramos, todos y cada uno tenemos un aspecto psíquico a través del
cual, crear en nuestras vidas lo que nosotros podemos pensar. De esta forma,
nuestra capacidad psíquica emite constantes pensamientos los cuales, nos son
devueltos de forma clara a medida que nosotros los vamos proyectando. Así mismo,
hemos de ser conscientes de que lo que nosotros enviamos nos es devuelto,
triplicado. Si por ejemplo nos sentimos mal emocionalmente, y enviamos decepción
esa misma decepción se triplicará por tres. Si seguimos así, por seis, por
nueve por doce y así sucesivamente.
Lo que no sabemos es que, a mas pensamos
en eso mas amplio se hace el agujero a través del cual, tendremos que tomar
consciencia para poder salir. A fin de cuentas, a nivel psíquico cada uno nos cavamos
nuestra propia tumba, sin ser conscientes de que esto es tan cierto como el
aire que respiramos. Energías tales como la preocupación, la decepción o la
rabia son herramientas que nosotros utilizamos para hacernos daños a sí mismos.
Cuando creemos que se lo hacemos a los demás, pensando en negativo hacia esas
personas las cuales tal vez nos han hecho vivir una experiencia, para nuestro
desarrollo y evolución.
Dentro de ese mapa de la
personalidad, nuestro prisma de realidad es tan escaso que creemos que podemos cambiar,
lo que nos rodea. Cuando en realidad y os aseguro que esto es así, lo que nos
rodea nos cambia a nosotros. El tiempo que durara, lo elegimos cada uno a medida
que comprendemos o nos aferramos a seguir actuando, bajo la impresión de
nuestras propias debilidades. Lo que esta claro, es que cuando caemos en esas energías
tan oscuras de sí mismos, lo único que sucede es que potenciamos nuestros egos,
y estos se encargan de hacer con nosotros lo que desean, alejándonos realmente
de nuestro propio desarrollo a nivel interno.
Comentarios
Publicar un comentario